"Flatulentos, flojos, lentos", así fue la descripción que se hizo de los mexicanos en el programa Top Gear de la BBC inglesa, donde se discutía por parte de los presentadores James May y Richard Hammond como las marcas de automóviles ejemplifican las características de un pueblo. Así, se decía que los autos alemanes son seguros, firmes, confiables; los italianos potentes, veloces, pletóricos de diseño. Cuando tocó el turno de la marca Mastretta (mexicana aunque tal vez no la conozca), se dijo que el auto era un tortilla, que sería lento como un mexicano gordo y pedorro. Por supuesto, este comentario desató toda una seríe de protestas por parte del Gobierno Mexicano, y por una parte de la sociedad que consideró que fue una total falta de respeto hacia los mexicanos, y hacia este país. El Embajador de México en Inglaterra , Eduardo Medina Mora no dudó en exigir una disculpa a la BBC, alegando que los comentarios fueron mal intencionados y racistas.
La noticia no tardó en ser tema de polémica en twitter y la cuenta de Hammond tuvo que ser cancelada debido a la avalancha de protestas e insultos que llegarón vía los 140 caracteres. Varios legisladores tomaron el tema y subieron a tribuna a exigir disculpas hacia el pueblo de México. Muchos ofendidos, muchos molestos por que se pisoteó el honor mexicano. ¡Malditos ingleses!, era lo menos que decían al desgarrarse las vestiduras en nombre de México. Pero como bien dicen: en casa del herrero, asadón de palo.
Mientras a los ingleses les exigimos respeto para México, aquí, nuestros legisladores pisotean todas las normas y reglas que encuentran a su paso. Basta mencionar el circo que el diputadete Fernández Noroña hace cada vez que se le antoja reventar la sesión en turno, mientras el resto de los diputados se retiran "indignados", pero ninguno le reclama abiertamente. Y nadie se atreverá a promover una sanción. La protesta es un derecho, pero la forma en la que la hace un legislador, es un derecho nuestro. Ante esto, sólo un silencio cómplice que resulta más insultante aún que en Inglaterra alguien defina a los mexicanos como obesos y flatulentos. ¿Cuántos fraudes se cometerán en PEMEX?, ¿cuántos líderes sindicales han construido fortunas al amparo del poder y el abuso?, ¿cuántas personas inocentes están sentenciadas sólo por no tener dinero para pagar por la justicia?, ¿cuántos partidos políticos construyen este país por encima de su interés particular?. Después de esto, ¿queda honor para pisotear?.
En este estado se miente día a día para tratar de ocultar la inseguridad y la violencia. Niños y niñas toman clases bajo techos de lámina y defecan en baños separados con cortinas de plástico mientras la alcaldesa viaja por Europa y se embolsa mes con mes $300,000 pesos. ¿No es esto un hecho más indignante aún que los insultos dichos en Top Gear?. La censura presidencial, más indignante aún.
Entonces, ¿los ingleses realmente pisotearon el orgullo mexicano?. No más de lo que lo hacemos día a día por nosotros mismos al callar y permitir. Cada vez que el silencio se hace presente ante un hecho como los mencionados, destruímos este país. No es el respeto Inglés o Francés el que debemos lograr, sino el propio.
Pero ... sólo es una opinión.
Por cierto, NO A LOS PLURINOMINALES.
La noticia no tardó en ser tema de polémica en twitter y la cuenta de Hammond tuvo que ser cancelada debido a la avalancha de protestas e insultos que llegarón vía los 140 caracteres. Varios legisladores tomaron el tema y subieron a tribuna a exigir disculpas hacia el pueblo de México. Muchos ofendidos, muchos molestos por que se pisoteó el honor mexicano. ¡Malditos ingleses!, era lo menos que decían al desgarrarse las vestiduras en nombre de México. Pero como bien dicen: en casa del herrero, asadón de palo.
Mientras a los ingleses les exigimos respeto para México, aquí, nuestros legisladores pisotean todas las normas y reglas que encuentran a su paso. Basta mencionar el circo que el diputadete Fernández Noroña hace cada vez que se le antoja reventar la sesión en turno, mientras el resto de los diputados se retiran "indignados", pero ninguno le reclama abiertamente. Y nadie se atreverá a promover una sanción. La protesta es un derecho, pero la forma en la que la hace un legislador, es un derecho nuestro. Ante esto, sólo un silencio cómplice que resulta más insultante aún que en Inglaterra alguien defina a los mexicanos como obesos y flatulentos. ¿Cuántos fraudes se cometerán en PEMEX?, ¿cuántos líderes sindicales han construido fortunas al amparo del poder y el abuso?, ¿cuántas personas inocentes están sentenciadas sólo por no tener dinero para pagar por la justicia?, ¿cuántos partidos políticos construyen este país por encima de su interés particular?. Después de esto, ¿queda honor para pisotear?.
En este estado se miente día a día para tratar de ocultar la inseguridad y la violencia. Niños y niñas toman clases bajo techos de lámina y defecan en baños separados con cortinas de plástico mientras la alcaldesa viaja por Europa y se embolsa mes con mes $300,000 pesos. ¿No es esto un hecho más indignante aún que los insultos dichos en Top Gear?. La censura presidencial, más indignante aún.
Entonces, ¿los ingleses realmente pisotearon el orgullo mexicano?. No más de lo que lo hacemos día a día por nosotros mismos al callar y permitir. Cada vez que el silencio se hace presente ante un hecho como los mencionados, destruímos este país. No es el respeto Inglés o Francés el que debemos lograr, sino el propio.
Pero ... sólo es una opinión.
Por cierto, NO A LOS PLURINOMINALES.